El taller se llevó a cabo en la Universidad Intercontinental el viernes 26 de febrero, el Dr. Antonio Tena ofreció por un lado, las bases teóricas que envuelven a los Trastornos de la Conducta Alimentaria, y por el otro, hizo partícipe a su audiencia de vivir técnicas sensibilizadoras en lo referido al tema.
Como seres vivos necesitamos de ciertos recursos para poder sobrevivir, recursos que son vitales para nuestra existencia como son el aire, el agua y los alimentos. Y si son vitales para nuestra existencia, ¿Por qué surgen los trastornos? ¿Por qué darles importancia a estos trastornos?
Los trastornos de la Conducta alimentaria son comportamientos que son llevados al extremo, y que pueden ser peligrosos, tales como: comer muy poco, comer demasiado y purgarse. En 1998 se realizó un estudio donde 87% ha realizado dietas restrictivas, 11% vomitan, 8% utilizan laxantes, 21% diuréticos y 27 % solo toman pastillas para bajar de peso.
Dentro de las categorías del DSM-IV se encuentran: la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno de la alimentación no especificado, cada uno con sus respectivos criterios. Y, lo que es impactante es que para el próximo DSM-V se incluirá el Trastorno de comer compulsivo.
Estos trastornos no pertenecen a un sector en particular, sino que pueden ocurrir en cualquier nivel socioeconómico, género (predominancia en mujeres) y edad (se consideraba que se presentaban en la adultez, sin embargo la población más afectada son los adolescentes y está hasta avanzando hacia la infancia).
La Etiología de estos trastornos es multicausal pues están involucrados factores socioculturales (presión social para ser delgada), familiares (familia sobreprotectora, rígida), biogenéticos (metabolismo, distribución de la grasa y gen de la obesidad), psicológicos (vínculo negativo con la madre), y desencadenantes (evento traumático, del 50% al 75% de los casos, un trastorno de la conducta alimentaria es un síntoma de abuso sexual).
Para detectar un Desorden Alimenticio debemos observar a la persona y ver si presenta alguna de las siguientes características: baja rápidamente de peso y presenta miedo a subir, hay fluctuaciones en el peso corporal, durante las comidas hay ansiedad y se encierra en el baño para terminar de comer. Presenta hábitos alimenticios anormales, realiza ejercicio excesivo, demuestra una conducta irritable frente al tema, y algunos son grandes chef – preparan platillos para otros, son cordiales y amables. Dentro de las complicaciones médicas se encuentran las laceraciones en el paladar, caries, pierden piezas dentales, y aparece lanugo en el cuerpo – bello fino para termoregular.
Es importante destacar que estos trastornos tienen un perfil psicológico y que por eso se consideran trastornos psiquiátricos: son perfeccionistas, muy dedicados al estudio, estándares de excelencia, miedo exacerbado a engordar, depresión, obsesivos-compulsivos y se aíslan. La obesidad aunque está relacionada con la conducta alimentaria, no hay perfil psicológico específico para esta población, así que no puede ser considera como un problema psiquiátrico.
Después de ver los componentes involucrados en los en los trastornos de la conducta alimentaria, se prosiguió con los puntos que deben integrar un tratamiento: motivación personal del que sufre el trastorno, proporcionar información adecuada (no sirven los testimonio o regaños), apoyo nutricional, apoyo médico, psicoterapia individual más que grupal, y terapia familiar.
Pero como todo, hay obstáculos que se deben controlar para que se puedan tratar los trastornos de la conducta alimentaria con mayor efectividad, como son: la conducta no es problema, no es severa, se quita con el tiempo, se trata como un secreto y causa pena, y dificultad para decírselo al médico.
Pero como en todo proceso de aprendizaje no basta con informar sino que también es necesario formar para que pueda surgir un cambio de actitud y por consiguiente un cambio conductual. Así que el Dr. Tena sensibilizó a la audiencia para que su vez, ésta pueda sensibilizar a la población infantil y adolescente es este tema.
Las técnicas utilizadas en este taller fueron de Integración, Movimiento, Autoestima y Afectos: la integración del grupo se realizó con una búsqueda de características en una persona, como: tener hermanos, gusto por la lectura, desagrado por el ejercicio, hablar otro idioma, etc.
La técnica “Al son que me toquen yo bailo” fue para ubicar nuestro cuerpo en un espacio, si no me gusta mi cuerpo – no me gusta que lo toquen. La autoestima y autoimagen están totalmente relacionadas con los trastornos de la conducta alimentaria.
Continuamos con la técnica de autoestima: dar 5 “Adjetivos Positivos” sobre mi físico, carácter, el cómo soy, porque la autoestima se construye sobre nuestras cualidades, y si solo vemos nuestros defectos, nos devaluamos mucho más de lo que es.
El último ejercicio fue escribirnos una “Carta” para nuestro niño interno de 5 años y nuestro niño de 5 años nos escribía una carta a nosotros, teniendo como objetivo trabajar los afectos.
Sin lugar a dudas, se lograron los objetivos del taller que fueron aprender sobre estos trastornos, el cómo podemos trabajar con la población afectada y cómo debemos de prevenir su aparición. Por tanto se debe concientizar y crear cambios favorables para alimentarse sanamente y promover niveles adecuados de actividad, porque necesitamos tener una relación sana con la comida pues la requerimos para vivir.








